El 30 de abril de 2026, desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump respondió “sí, probablemente” al ser preguntado sobre si consideraría retirar tropas estadounidenses desplegadas en España e Italia.
La declaración amplía una medida que el gobierno ya estudia sobre Alemania y llega en el contexto de la ofensiva contra Irán; en días recientes se informó sobre opciones internas del Pentágono para presionar a aliados europeos que no han apoyado las operaciones estadounidenses.
Expertos en seguridad y analistas recuerdan que una retirada o reducción a gran escala de fuerzas en Europa requeriría pasos complejos, incluidos acuerdos logísticos y —en muchos casos— la aprobación del Congreso, por lo que su ejecución no es inmediata.
La afirmación del presidente podría tensar aún más las relaciones con aliados de la OTAN y plantea interrogantes sobre la estabilidad de los despliegues militares estadounidenses en la región.


