El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el domingo 20 de septiembre de 2026 que los hutíes de Yemen acordaron no atacar ni combatir contra su país, en medio de una escalada militar del grupo contra Arabia Saudita, aliado de Washington.
La declaración se produjo después de que, según lo informado, representantes estadounidenses y hutíes mantuvieran comunicación para preservar el alto el fuego entre Washington y el movimiento yemení. Trump sostuvo que Estados Unidos permanece en contacto constante con los hutíes.
El entendimiento anunciado por el mandatario se limita a la relación entre Estados Unidos y los hutíes. No implica el fin de las hostilidades en Yemen ni detiene los ataques del grupo contra Arabia Saudita, país que ha enfrentado una ofensiva creciente en los últimos días.
Los hutíes, aliados de Irán, han reivindicado ataques contra objetivos considerados sensibles en territorio saudí. Arabia Saudita también informó que sus defensas interceptaron intentos de ataque con misiles y drones dirigidos contra distintas zonas del reino.
La situación ha colocado a Washington ante una disyuntiva regional: mantener el entendimiento con los hutíes y evitar una nueva intervención directa en Yemen, mientras respalda la seguridad de sus aliados y protege la navegación en el mar Rojo.
Hasta el momento, la afirmación de Trump describe un compromiso político y militar entre Estados Unidos y los hutíes, pero no representa un acuerdo de paz más amplio para Yemen ni una solución a la confrontación entre el grupo y Arabia Saudita.

