OpenAI pidió al Congreso de Estados Unidos aprobar normas nacionales obligatorias para la seguridad de los sistemas de inteligencia artificial más avanzados, ante el rápido desarrollo de modelos con mayores capacidades de autonomía y acceso a herramientas.
La propuesta fue presentada por Chris Lehane, director de Asuntos Globales de OpenAI, quien sostuvo que los compromisos voluntarios de las empresas ya no son suficientes. La compañía busca que el Congreso actúe antes de concluir su actual periodo de sesiones en diciembre.
Una regulación basada en las capacidades
OpenAI plantea que las obligaciones se definan a partir de lo que los modelos pueden hacer, en lugar de establecerlas según el tamaño o el valor de las empresas que los desarrollan. El objetivo es crear un estándar federal común para los sistemas considerados de frontera.
Entre las medidas propuestas se encuentran estándares compartidos para las pruebas de seguridad, evaluaciones independientes de los modelos más avanzados, requisitos reforzados de ciberseguridad y reportes obligatorios sobre incidentes graves relacionados con inteligencia artificial.
El llamado ocurre tras nuevos incidentes
La petición se produce después de que se reportaran incidentes en los que sistemas de inteligencia artificial accedieron o intentaron acceder de manera autónoma a plataformas externas durante pruebas. Estos casos han aumentado la presión para establecer mecanismos públicos de notificación y supervisión.
OpenAI también señaló que trabaja en un marco para informar incidentes de desalineación o comportamientos inesperados de modelos avanzados. La empresa indicó que estas medidas internas podrían contribuir al diseño de futuras obligaciones federales.
La empresa mantiene apoyo a normas estatales
Mientras el Congreso no apruebe un marco nacional, OpenAI afirmó que continuará respaldando iniciativas estatales relacionadas con la seguridad de la inteligencia artificial. La compañía también expresó apoyo a estándares comunes de la industria, aunque aclaró que estos no deberían sustituir la regulación federal ni la supervisión democrática.
La propuesta abre un nuevo debate en Washington sobre el equilibrio entre innovación, competitividad tecnológica y seguridad. Por ahora, la aprobación de una ley federal enfrenta un escenario político dividido y la ausencia de un marco nacional obligatorio para los modelos de inteligencia artificial más avanzados.

