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Anthropic documenta uso de Claude por actores vinculados a Irán para planear ataques contra objetivos de EU

Actores vinculados al Gobierno de Irán utilizaron el modelo de inteligencia artificial Claude para apoyar operaciones de vigilancia, propaganda y la elaboración de recomendaciones de ataque contra fuerzas navales estadounidenses en la región, de acuerdo con un informe publicado por Anthropic el jueves 10 de septiembre de 2026.

El documento, elaborado a partir de casos identificados durante los ocho meses previos, expone los riesgos del uso indebido de sistemas de inteligencia artificial cada vez más capaces y autónomos. Anthropic señaló que sus modelos pueden procesar grandes volúmenes de información sobre disidentes, periodistas, activistas y políticos, lo que podría hacer más eficientes las operaciones de vigilancia existentes.

Acceso mediante redes privadas y números extranjeros

En el caso relacionado con Irán, los usuarios sortearon las restricciones de acceso a Claude, un servicio que no está disponible oficialmente en ese país. Para ingresar a la plataforma recurrieron a redes privadas virtuales y números telefónicos extranjeros.

Anthropic informó que un grupo de ciberdelincuentes vinculado con Irán utilizó una cuenta de Claude para elaborar recomendaciones dirigidas contra fuerzas navales estadounidenses desplegadas en la región. El informe no establece que esas recomendaciones hayan derivado en un ataque concreto.

Riesgos del uso dual de la inteligencia artificial

La empresa también documentó usos indebidos de Claude relacionados con armas convencionales y operaciones cibernéticas en países como China, Rusia y Yemen. Además, bloqueó actividades que podían contribuir a investigaciones sobre patógenos peligrosos, aunque reconoció que no siempre fue posible determinar si esos trabajos tenían fines legítimos o maliciosos.

Anthropic advirtió que el aumento de la capacidad y autonomía de los modelos está reduciendo las barreras técnicas y económicas para realizar actividades que antes requerían conocimientos especializados y mayores recursos. El caso reaviva el debate internacional sobre los controles necesarios para impedir que herramientas de inteligencia artificial sean utilizadas con fines militares, de vigilancia o desinformación.