La familia de Luis Arturo Osuna Vázquez, un guardia de seguridad hospitalizado en Nogales, Sonora, denunció que el trabajador presenta daño cerebral irreversible y afectaciones pulmonares que presuntamente estarían relacionadas con la inhalación de sustancias químicas liberadas tras el descarrilamiento de un tren ocurrido el 26 de julio en el municipio de Naco.
El accidente ferroviario ocurrió en las inmediaciones del ejido Cuauhtémoc, en el tramo Cananea–Agua Prieta, donde un tren de carga de Ferromex sufrió un descarrilamiento y provocó el derrame de hidrosulfuro de sodio y concentrado de cobre. Autoridades ambientales reportaron la movilización de equipos de emergencia y labores de contención en la zona.
Familia reporta diagnóstico grave
De acuerdo con la familia, Osuna Vázquez trabajaba como guardia de seguridad a unos tres kilómetros del sitio del accidente. Sus familiares señalaron que los primeros síntomas comenzaron el 27 de julio, un día después del derrame, con dolor de cabeza, mareo y malestar general.
El trabajador fue atendido inicialmente en Cananea y posteriormente trasladado a un hospital de Nogales el 31 de julio. Sus familiares afirmaron que durante el traslado dejó de enfocar la mirada, no escuchaba y no podía hablar.
La familia también difundió un audio en el que presuntamente una médica explica que una tomografía mostró edema cerebral, lesión neurológica permanente y afectación pulmonar compatible con neumonitis química. La información corresponde a la versión familiar y no se presentó, en el reporte disponible, un dictamen médico público independiente que confirme la relación causal con el derrame.
Señalan diagnósticos distintos
Yetzel Ozuna, sobrina del trabajador, aseguró que otro médico les comunicó posteriormente un diagnóstico diferente: meningitis aguda. La familia expresó preocupación por la diferencia entre las valoraciones y afirmó que analiza posibles acciones legales.
La familiar también reportó que Evangelina Grijalva, otra integrante de la familia, fue hospitalizada por dificultad respiratoria y dolor de cabeza. Además, sostuvo que habitantes del ejido Cuauhtémoc presentaron síntomas similares y que algunas personas recibieron indicaciones de cerrar puertas y ventanas debido al olor generado por la sustancia derramada.
Ferromex niega afectaciones confirmadas
Ferromex, filial de Grupo México, informó que el descarrilamiento ocurrió en una zona despoblada y sostuvo que no hubo personas lesionadas ni afectadas. La empresa afirmó que activó sus protocolos de seguridad, notificó a las autoridades y participó en las labores de contención y recolección del material.
Hasta el momento del reporte, la empresa señaló que no existía un registro oficial de secuelas de salud relacionadas con el incidente. La atención del caso permanece en el ámbito de las denuncias familiares y de las investigaciones para determinar si existe una relación entre la exposición química y el estado de salud del trabajador.

