El acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur entró en vigor de forma provisional el 1 de mayo de 2026, tras más de 25 años de negociaciones. La medida permite la aplicación inmediata de reducciones arancelarias entre los dos bloques.
La aplicación provisional se activó después de que los países del Mercosur completaran los trámites internos y la Comisión Europea adoptara la medida. El pacto contempla la eliminación de más del 90% de los aranceles en la mayor parte de las partidas y la liberalización gradual de productos considerados sensibles.
El texto habilita acceso preferencial para sectores como la carne bovina, el arroz y la miel, si bien la distribución interna de las cuotas dentro del Mercosur aún no está completamente definida; los países acordaron criterios transitorios para su asignación mientras se negocia la repartición definitiva.
El entendimiento crea un mercado conjunto de más de 700 millones de personas y amplía las oportunidades comerciales para exportadores e importadores de ambas regiones, a la vez que plantea retos para productores locales y normas sanitarias.
La aplicación provisional permite que entren en vigor reducciones arancelarias ahora, pero el acuerdo sigue sujeto a recursos legales y a la aprobación final por parte de instancias europeas y a la ratificación que corresponda en cada país. Dependiendo de esos procesos, la aplicación definitiva podría demorarse o ajustarse.
Reacciones oficiales destacaron el potencial de crecimiento comercial y la atracción de inversiones; al mismo tiempo, organizaciones agrarias y sectores sensibles han manifestado inquietudes sobre competencia y estándares sanitarios y ambientales.
Los próximos pasos incluirán la definición final de las cuotas internas en el Mercosur, el seguimiento de eventuales pronunciamientos judiciales en la UE y la adaptación de empresas y reguladores al nuevo marco comercial.


