Autoridades meteorológicas proyectan que la temporada de lluvias 2026 iniciará durante mayo y se generalizará en junio en gran parte del país. Según los pronósticos, las precipitaciones podrían disminuir en julio y aumentar nuevamente en septiembre y octubre.
El panorama está influido por la posible aparición del fenómeno de El Niño, lo que elevaría las temperaturas promedio del verano y aumentaría la probabilidad de ciclones más intensos en la cuenca del Pacífico. Además, hay un riesgo elevado de ondas de calor en julio y agosto, especialmente en el noreste del país.
Las proyecciones meteorológicas señalan impactos mixtos: mayor disponibilidad de agua para algunas regiones, pero también mayor probabilidad de sequías severas, incendios forestales y eventos extremos de lluvia en otras. Se recomienda a la población mantenerse atenta a avisos oficiales y tomar medidas preventivas ante lluvias intensas y olas de calor.
Para quienes asistirán a eventos masivos y partidos programados entre mayo y julio, es importante considerar condiciones meteorológicas adversas y planear rutas y logística alterna en caso de precipitaciones fuertes.


