Ivanna Lisette Ortiz, una mujer de 36 años originaria de Orlando, Florida, fue imputada formalmente este miércoles 30 de septiembre de 2026 por 14 delitos graves, incluido intento de asesinato, tras presuntamente disparar contra la casa de Rihanna y A$AP Rocky en Los Ángeles. Ortiz se declaró no culpable y un juez fijó una fianza de 2.65 millones de dólares.
La acusación se relaciona con el tiroteo ocurrido el 8 de marzo en una propiedad de Beverly Crest, donde se encontraban Rihanna, A$AP Rocky, sus tres hijos y otras personas. De acuerdo con la acusación, nadie resultó herido, aunque los disparos impactaron un remolque Airstream y una pared cercana a una habitación infantil.
Los cargos contra Ivanna Ortiz
La imputación incluye un cargo de intento de asesinato, 10 cargos de agresión con un arma de asalto y tres cargos por disparar contra una vivienda habitada o una casa rodante. Los cargos de agresión corresponden a las personas que se encontraban en las dos propiedades involucradas, incluidos los tres hijos menores de la pareja.
La acusación formal fue presentada por un gran jurado el 18 de junio y permaneció bajo reserva durante varios meses, mientras Ortiz era sometida a evaluaciones psiquiátricas. Un día antes de la imputación, una jueza determinó que la acusada era competente para enfrentar el proceso penal.
Presunta secuencia del ataque
Las autoridades sostienen que Ortiz condujo desde Florida hasta California y llegó a la propiedad a bordo de un Tesla. Según la acusación, utilizó un rifle semiautomático para disparar varias veces hacia la vivienda y posteriormente fue arrestada en Sherman Oaks.
La fiscalía ha señalado que Rihanna, su pareja, sus hijos y otras personas estaban en el lugar durante el ataque. También sostiene que el hecho pudo haber causado víctimas, aunque ninguna persona fue alcanzada por los disparos.
Próxima audiencia
Ortiz deberá regresar ante el tribunal el 29 de octubre para una audiencia previa al juicio. Si es declarada culpable de todos los cargos, podría enfrentar una pena de hasta cadena perpetua en prisión estatal.
Los cargos son acusaciones y Ortiz conserva la presunción de inocencia mientras el caso continúa en los tribunales.

