Una coalición integrada por más de 120 organizaciones de derechos humanos emitió el 23 de abril de 2026 una “advertencia de viaje” para quienes planean asistir a la Copa Mundial de la FIFA 2026 en Estados Unidos.
El documento advierte que aficionados, jugadores, periodistas y otras personas que viajen a ciudades sede en territorio estadounidense podrían enfrentar riesgos graves para sus derechos, entre ellos la denegación arbitraria de entrada, detenciones o deportaciones, y búsquedas invasivas en teléfonos y redes sociales.
La advertencia señala además que las políticas migratorias y las maniobras de seguridad aplicadas en varias jurisdicciones han aumentado la posibilidad de perfiles raciales y de incidentes que podrían afectar de manera desproporcionada a comunidades migrantes, mujeres, personas racializadas y personas LGBTQ+.
Asimismo, la coalición llamó a la FIFA, a las ciudades anfitrionas y al gobierno de Estados Unidos a ofrecer garantías concretas y medidas para proteger a visitantes y residentes durante el torneo; en ausencia de esas acciones, recomendó que las personas que viajen elaboren planes de contingencia de emergencia.
La reacción al aviso fue inmediata: organizaciones y representantes del sector turístico criticaron la iniciativa y la calificaron como una medida con implicaciones económicas y políticas, mientras que defensores de derechos humanos pidieron mayor atención de organismos internacionales sobre las condiciones de seguridad y cumplimiento de derechos durante el certamen.
El Mundial 2026, que integrará sedes en Estados Unidos, México y Canadá, comenzará en junio de 2026 y disputará partidos en 11 ciudades estadounidenses; la advertencia busca que visitantes y autoridades tomen precauciones antes del evento.


