Skip to main content Scroll Top
19th Ave New York, NY 95822, USA

Luis Manuel Otero Alcántara retoma su obra en Miami tras cinco años preso en Cuba

Luis Manuel Otero Alcántara retomó su producción artística en Miami después de pasar cinco años en una prisión de máxima seguridad en Cuba. El artista prepara nuevas performances, organiza un archivo con las obras que realizó durante su encierro y busca continuar desde el exilio su activismo por las libertades en la isla.

Su llegada a Estados Unidos estuvo acompañada por críticas en redes sociales relacionadas con su estado físico, la ropa que llevaba y un reloj que algunos usuarios consideraron de lujo. Otero Alcántara explicó que el reloj es una copia de bajo costo y sostuvo que la polémica no modifica su intención de seguir trabajando mediante el arte, la palabra y las acciones públicas.

Obras creadas durante el encierro

El artista autodidacta, originario del barrio de El Cerro, en La Habana, señaló que continuó pintando durante su permanencia en prisión. Con materiales que conservaba y otros que recibía de familiares y amigos, desarrolló obras centradas en el cuerpo, el tiempo, la violencia institucional y las relaciones entre las personas dentro de un espacio de encierro.

Uno de sus proyectos actuales consiste en reunir y documentar esa producción para crear un archivo dedicado a las experiencias de la prisión. El objetivo, explicó, es abrir un espacio de conversación sobre el aislamiento, la ansiedad y las emociones que surgen durante el encarcelamiento.

Entre las piezas mencionadas se encuentra “Retrato al carbón del gato de Schrödinger”, una obra relacionada con la apropiación simbólica del tiempo vivido en prisión. Para Otero Alcántara, el encierro no solo limita el movimiento, sino también la materialidad, el cuerpo y el tiempo de una persona.

Nuevos proyectos en Miami

Tras su llegada a Miami, el artista participó en un proyecto en la Freedom Tower, donde presentó una instalación de banderas y pinturas y dibujos realizados durante su estancia en prisión. También prepara una acción performática basada en mantener encendida una llama durante cuatro horas con fósforos.

Su agenda incluye además posibles proyectos internacionales y una participación prevista en Art Basel Miami durante diciembre. Mientras se resuelve su situación legal en Estados Unidos, Otero Alcántara concentra su trabajo en la pintura, el performance y la organización de su archivo artístico.

El arte como herramienta de participación

El creador fue uno de los iniciadores del Movimiento San Isidro, integrado por artistas y escritores que defendían la libertad de expresión y la creación independiente en Cuba. Antes de su encarcelamiento, protagonizó huelgas de hambre y numerosas detenciones de corta duración relacionadas con su activismo.

Desde Miami, considera que las plataformas digitales pueden permitirle mantener contacto con la sociedad cubana y desarrollar iniciativas a distancia. Entre sus planes se encuentra un concurso literario con relatos sobre una eventual caída de la dictadura.

Otero Alcántara afirma que su aspiración no se limita a un cambio de gobierno, sino a la construcción de una Cuba con libertades sexuales, raciales, políticas y económicas, así como con instituciones capaces de distribuir el poder y fortalecer la participación ciudadana.

El artista también describió un escenario difícil para la creación independiente dentro de la isla y expresó preocupación por el deterioro económico y social que, según su experiencia y los testimonios que recibe de sus conocidos, afecta a la población cubana.

Después de cinco años de prisión y de su salida al exilio, Luis Manuel Otero Alcántara busca convertir esa experiencia en nuevas obras. Su trabajo en Miami combina memoria, denuncia y experimentación artística, con la intención de mantener abierto el debate sobre el encierro y las libertades en Cuba.