El 28 de abril de 2026, los líderes de los países del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC) se reunieron en Yeda, Arabia Saudita, en una cumbre consultiva extraordinaria presidida por el príncipe heredero saudí Mohamed bin Salman. Fue la primera reunión presencial de los dirigentes del Golfo desde que, hace dos meses, comenzó el conflicto entre Estados Unidos e Israel e Irán.
El objetivo central del encuentro fue coordinar la respuesta regional ante los ataques con misiles y drones que han afectado a varios estados del Golfo desde el 28 de febrero. Los participantes condenaron las agresiones y acordaron acelerar iniciativas de integración en defensa, entre ellas la modernización y coordinación de sistemas de alerta y vigilancia.
El secretario general del GCC, Jasem Mohammed Al‑Budaiwi, informó que los países discutieron la necesidad de completar con rapidez un sistema conjunto de radares para detección de misiles y mejorar la cooperación en seguridad marítima, mientras rechazaron cualquier intento de imponer cobros por el tránsito de barcos a través del estrecho de Ormuz.
Si bien la cumbre proyectó una postura de unidad regional, varios reportes señalaron que no se anunciaron medidas militares conjuntas concretas y que persisten diferencias en el nivel de respuesta que cada Estado está dispuesto a asumir. Expertos y funcionarios citados por agencias remarcaron la importancia de mantener la coordinación ante la amenaza a la navegación internacional y a la infraestructura energética.
El encuentro se inscribe en el contexto del conflicto iniciado el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel realizaron ataques contra objetivos en Irán. La cumbre de Yeda busca contener el impacto regional y garantizar la seguridad de las rutas marítimas y la estabilidad energética en el Golfo.


