Skip to main content Scroll Top
19th Ave New York, NY 95822, USA

Las Guardianas del Conchalito: cómo 12 mujeres restauran el manglar de La Paz

A la orilla de la Ensenada de La Paz, un grupo de doce mujeres decidió que no esperarían a que otros salvaran su entorno: limpiaron el manglar, expulsaron a pescadores furtivos y, con el tiempo, convirtieron la conservación en una actividad productiva.

Un proyecto liderado por mujeres

Las conocidas como Guardianas del Conchalito son residentes del barrio El Manglito. Se organizaron ante la degradación del estero y, desde entonces, han combinado labores de vigilancia con jornadas de reforestación y limpieza, la creación de un vivero comunitario y la incubación de actividades productivas relacionadas con la acuicultura.

En 2016 se integraron a la Organización de Pescadores Rescatando la Ensenada (OPRE) y, años después, crearon un vivero para cultivar plantas propias del manglar y liderar su restauración. En 2024 impulsaron el vivero comunitario y en 2025 la Universidad Autónoma de Baja California Sur les proporcionó alrededor de 50,000 semillas de ostión y capacitación técnica para iniciar la producción.

Conservación que genera ingresos

Además de labores de restauración, las Guardianas obtuvieron una concesión de cinco hectáreas para el cultivo de ostión. Con apoyo institucional y visitas de autoridades de sanidad acuícola, desarrollaron prácticas para garantizar la inocuidad del producto y han empezado a comercializar un producto local conocido como "ostión baby".

Su trabajo busca disminuir la presión sobre la pesca extractiva ofreciendo alternativas económicas sostenibles. Las mujeres se encargan del armado de estructuras, el cuidado y monitoreo de los cultivos y la limpieza constante del estero, que incluye jornadas de retiro de residuos.

Educación y relevo generacional

Las actividades de las Guardianas también incluyen recorridos educativos para jóvenes y ecoturismo comunitario, impulsando así la apropiación social del espacio y la transmisión de conocimientos. El colectivo ha promovido la participación de familiares y jóvenes del barrio para asegurar el relevo.

Su trabajo ha recibido reconocimiento y apoyo técnico de organizaciones académicas y gubernamentales, y ha sido visibilizado por medios y proyectos que resaltan la importancia de la conservación de manglares en entornos urbanos.

Lecciones y retos

La experiencia de las Guardianas del Conchalito muestra que la recuperación de un estero degradado demanda tiempo, coordinación comunitaria y acceso a recursos técnicos. Entre los retos que enfrentan están la presión inmobiliaria, la gestión de residuos y la sostenibilidad a largo plazo de las actividades productivas.

  • Limpieza y vigilancia del estero para evitar la pesca furtiva.
  • Reforestación y manejo del vivero comunitario para restituir manglar.
  • Acuicultura (ostricultura) y comercialización local del ostión.
  • Educación ambiental y proyectos de ecoturismo comunitario.