La Reserva Federal de Estados Unidos elevó este miércoles 16 de septiembre de 2026 su tasa de interés de referencia en un cuarto de punto porcentual, hasta un rango de entre 3.75% y 4%, debido a que la inflación permanece por encima de su objetivo. Se trata del primer aumento desde julio de 2023.
La decisión fue adoptada por unanimidad por los 12 integrantes con derecho a voto del Comité Federal de Mercado Abierto. El banco central estadounidense también señaló que este año podría ser necesario otro incremento para acelerar el regreso de la inflación a su meta de 2%.
Inflación y empleo influyen en la decisión
En su comunicado, la Fed indicó que la inflación continúa elevada, mientras que el mercado laboral conserva fortaleza. Los datos de agosto reportaron la creación de 162 mil empleos en Estados Unidos y una tasa de desempleo de 4.1%.
El índice de precios al consumidor aumentó 3.4% interanual durante el último mes reportado. El repunte de los precios de la energía, relacionado con el aumento del petróleo en medio del conflicto en Medio Oriente, ha añadido presión sobre los costos para los hogares y las empresas.
La Fed prevé otro aumento durante 2026
Las nuevas proyecciones del banco central apuntan a una inflación anual de 3.7% al cierre de 2026, ligeramente por encima del 3.6% previsto en junio. Además, la mediana de las estimaciones ubica la tasa de referencia entre 4% y 4.25% al final del año.
El aumento encarece el costo del crédito para consumidores y empresas, incluidos préstamos hipotecarios, automotrices y tarjetas. En contraste, puede favorecer a quienes mantienen recursos en instrumentos de ahorro con rendimientos vinculados a las tasas de interés.
La decisión ocurre en medio de presiones políticas
El ajuste monetario se anunció aproximadamente mes y medio antes de las elecciones legislativas estadounidenses, en un contexto de preocupación por el aumento del costo de vida y de los combustibles.
El presidente Donald Trump ha pedido en distintas ocasiones que la Reserva Federal reduzca las tasas para estimular el crecimiento. La decisión de septiembre representa el primer endurecimiento monetario encabezado por Kevin Warsh desde que asumió la presidencia del banco central en mayo.

