Skip to main content Scroll Top
19th Ave New York, NY 95822, USA

Jíkuri: Federico Cecchetti retrata el vínculo entre Antonin Artaud y la cosmovisión rarámuri

Jíkuri. Viaje al país de los tarahumaras, dirigida por Federico Cecchetti, recrea el encuentro del poeta francés Antonin Artaud con la comunidad rarámuri y su búsqueda de conocimiento espiritual en la Sierra Tarahumara. La historia sigue también a Rayénari, un corredor tarahumara cuya vida cambia con la llegada del escritor europeo.

La película, una coproducción de México y Estados Unidos con elementos de drama y fantasía, parte del viaje que Artaud realizó a Chihuahua en 1936 y de los escritos que dedicó a su experiencia entre los tarahumaras. Cecchetti convierte ese referente histórico en una narración marcada por la dimensión ritual y onírica.

Una historia sobre la pérdida y recuperación del alma

En la trama, Artaud participa en una ceremonia relacionada con el Jíkuri, nombre rarámuri del peyote utilizado con fines rituales. Después de abandonar el ritual, el poeta pierde una de sus tres almas, de acuerdo con la cosmovisión que plantea la película, y regresa a Francia en un estado de profunda alteración.

Rayénari queda unido espiritualmente a Artaud y descubre que el poeta se encuentra internado en un hospital psiquiátrico. A través de los sueños, el corredor inicia un proceso para ayudarlo a recuperar lo perdido, mientras enfrenta su propio destino como sanador.

Dos mundos unidos por la experiencia ritual

La película alterna entre la Sierra Tarahumara y el encierro psiquiátrico en Francia. Ese contraste permite mostrar dos formas distintas de comprender la enfermedad, la espiritualidad y la recuperación: por un lado, los rituales rarámuri; por otro, los tratamientos institucionales aplicados al poeta.

El relato incorpora a Mechá, la esposa de Rayénari, así como a integrantes de la comunidad y a figuras vinculadas con el tratamiento de Artaud. El vínculo entre el corredor y el poeta se desarrolla pese a las diferencias de idioma, origen y visión del mundo.

Una propuesta visual entre lo real y lo fantástico

La puesta en escena utiliza la fotografía de Iván Hernández y el diseño de producción de Alisarine Ducolomb para establecer una oposición visual entre los paisajes de la Sierra Tarahumara y los espacios de confinamiento europeos. La película también materializa al Jíkuri como una presencia asociada con la pérdida y la recuperación del alma.

Con una duración cercana a 94 minutos, Jíkuri fue dirigida y escrita por Federico Cecchetti junto con Pierre Saint-Martin. El elenco incluye a François Négret como Antonin Artaud, José Cruz Apachoachi como Rayénari, Esther González como Mechá y Olivier Rabourdin como el psiquiatra.

La película propone así una lectura fantástica del viaje de Artaud y del encuentro entre el poeta francés y la cultura rarámuri. Su núcleo está en la amistad entre dos personajes que, desde mundos distintos, buscan comprender la enfermedad, el espíritu y la posibilidad de recuperar aquello que se ha perdido.