El Instituto Politécnico Nacional (IPN) utiliza desde al menos 2023 la plataforma de Territorium Life para aplicar sus exámenes de admisión en línea, un modelo que permite a los aspirantes realizar la evaluación sin trasladarse a la Ciudad de México y que incorpora herramientas de inteligencia artificial para supervisar el proceso.
La plataforma fue contratada por la Fundación Politécnico mediante una licencia de uso y servicios por un monto de hasta 2.46 millones de dólares. El sistema se empleó para atender procesos masivos de evaluación y, de acuerdo con la información presentada por la empresa, permitió examinar a alrededor de 100 mil aspirantes.
Entre las funciones implementadas se encuentra la supervisión en tiempo real de los participantes. El sistema identifica posibles conductas irregulares, como el uso de un teléfono, la recepción de ayuda externa o movimientos que no correspondan con las condiciones establecidas para la aplicación.
Durante uno de los procesos reportados, fueron bloqueados alrededor de 800 exámenes por presuntos intentos de hacer trampa. Para sostener la aplicación masiva, el IPN también utilizó servidores distribuidos y un esquema de supervisión de aproximadamente una persona por cada 250 aspirantes.
El cambio al formato digital buscó facilitar la participación de estudiantes que viven en otros estados o países, ya que no tienen que viajar para presentar la evaluación. Además, redujo la necesidad de imprimir cuadernillos y hojas de respuesta, trasladar materiales a sedes foráneas y movilizar personal durante las jornadas de examen.
En 2024, Territorium Life volvió a presentar al IPN como un caso de referencia para la digitalización de procesos de selección, admisión y evaluación mediante herramientas de inteligencia artificial. En esa ocasión se señaló que el instituto ya llevaba dos años aplicando el examen de admisión en línea y que realiza dos procesos de ingreso cada año.
Las convocatorias recientes del IPN mantienen el examen de admisión en línea como parte del proceso de ingreso. El esquema contempla el uso de un navegador seguro, condiciones técnicas específicas y mecanismos de bloqueo o cancelación cuando se incumplen las reglas de aplicación.

