La inversión física en México aumentó 2.4% anual en mayo de 2026, en términos reales y con ajustes por inflación y estacionalidad, impulsada principalmente por el crecimiento de 19.5% en la inversión pública, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El avance del gasto público representó el mayor incremento de los últimos dos años y extendió a cinco meses consecutivos la racha positiva de este componente. En contraste, la inversión privada registró un crecimiento de apenas 0.2% durante el mismo periodo.
La formación bruta de capital fijo es un indicador relevante para medir el gasto destinado a construcción, maquinaria y equipo, elementos que contribuyen a ampliar la capacidad productiva de la economía. El resultado de mayo fue el segundo aumento consecutivo de la inversión física.
Janneth Quiroz Zamora, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex, señaló que las cifras muestran una recuperación gradual de la inversión. También advirtió que el comportamiento de los proyectos productivos continuará vinculado con la evolución del entorno comercial y las negociaciones entre México, Estados Unidos y Canadá.
La analista añadió que las empresas podrían mantener una postura cautelosa antes de concretar nuevos proyectos, especialmente los relacionados con el nearshoring, debido a las tensiones comerciales y a la permanencia de medidas arancelarias en sectores estratégicos.
Carlos Hernández García, director de Análisis en Valdez Capital, destacó que mantener el crecimiento de la inversión física será importante para fortalecer la productividad y la capacidad productiva del país en el largo plazo.
Analistas de Banorte identificaron a la construcción como el principal soporte para la inversión en los próximos meses, debido a un posible mayor ritmo del gasto gubernamental y a la consolidación de esquemas de inversión mixta.
El desempeño de los siguientes meses permitirá determinar si el resultado de mayo refleja un ajuste temporal después del avance registrado en abril o si representa el inicio de una moderación más prolongada de la inversión privada y total.

