La Fiscalía General del Estado de Coahuila detuvo y puso a disposición a Liliana “N”, investigada por su presunta responsabilidad en el maltrato y la muerte del perro ‘Rocky’, un ejemplar de raza Gran Pirineo que fue arrastrado por una camioneta en el fraccionamiento Villas de San Miguel, en Saltillo.
Un video difundido en redes sociales a mediados de julio de 2026 mostró al animal atado a la parte trasera de un vehículo mientras circulaba por calles del fraccionamiento, lo que provocó la denuncia de vecinos y organizaciones de defensa animal.
Tras recibir atención veterinaria por las graves lesiones, Rocky falleció días después. La Fiscalía integró pruebas periciales y diligencias que, según informó, permiten continuar con el proceso judicial contra la imputada.
El código penal de Coahuila contempla sanciones por maltrato animal que pueden alcanzar varios años de prisión cuando el daño provoca la muerte del animal. Organizaciones civiles exigieron sanciones ejemplares y el fortalecimiento de políticas públicas para prevenir la violencia contra animales.
Reacciones y próximos pasos
Vecinos y activistas realizaron protestas y promovieron denuncias públicas para presionar a las autoridades a seguir el caso con celeridad. La Fiscalía anunció que continuará con las diligencias y que, de ser necesario, solicitará medidas cautelares para garantizar el curso del proceso.
El caso se suma a otros episodios de crueldad contra animales en Coahuila que han generado debate sobre la aplicación de la ley y la necesidad de campañas de prevención y educación ciudadana.

