En 1926 un grupo de jóvenes escritores, poetas y artistas comenzó a articular una propuesta cultural que rompía con el nacionalismo artístico dominante: el llamado Grupo Ulises. Sus iniciativas se concretaron en la revista Ulises —publicada a partir de mayo de 1927— y en el breve pero influyente Teatro de Ulises, activo en 1928 en un espacio situado en la calle de Mesones, Ciudad de México.
Contexto y origen del grupo
Los integrantes del grupo provenían de la Escuela Nacional Preparatoria y más tarde integrarían el núcleo conocido como Los Contemporáneos. Entre ellos destacaron nombres como Xavier Villaurrutia, Salvador Novo, Gilberto Owen, Jaime Torres Bodet y José Gorostiza. Motivados por lecturas europeas y el afán de renovar la escena literaria y teatral, impulsaron una revista cultural que funcionó como plataforma de difusión de propuestas internacionales y de autor contemporáneo mexicano.
La revista Ulises y el mecenazgo
Ulises apareció en mayo de 1927 con el subtítulo “Revista de curiosidad y crítica” y publicó seis números hasta febrero de 1928. Inicialmente contó con apoyo institucional, pero parte de su continuidad se debió al mecenazgo de Antonieta Rivas Mercado, quien financió la edición y más tarde apoyó la puesta en marcha del proyecto teatral.
El Teatro de Ulises: repertorio y primera temporada
Bajo la dirección artística de figuras como Xavier Villaurrutia y Salvador Novo, el Teatro de Ulises ofreció funciones públicas entre enero y julio de 1928 en un pequeño espacio en Mesones 42. El repertorio privilegió autores modernos y extranjeros —Jean Cocteau, Eugène O’Neill, Lord Dunsany, Charles Vildrac, entre otros— traducidos y montados por los propios miembros del grupo.
Las funciones despertaron reacciones encontradas: mientras sectores conservadores criticaron las propuestas, críticos y sectores progresistas reconocieron la novedad estética y la importancia de abrir espacios para dramaturgia contemporánea en México.
Impacto y legado
Aunque efímero, el proyecto del Grupo Ulises dejó huella en la profesionalización y modernización del teatro mexicano. Sus integrantes participaron luego en iniciativas como el Teatro de Orientación y, décadas después, en la fundación de instituciones que consolidaron la formación teatral en México.
En 2026 —al cumplirse cien años desde la formación del grupo en 1926— diversas instituciones culturales han organizado actividades de conmemoración y reflexión sobre la influencia de Ulises en la escena artística nacional.
Por qué sigue siendo relevante
Ulises representa un momento de apertura cosmopolita en la cultura mexicana: su interés por traducir y presentar dramaturgia internacional, la experimentación estética y el diálogo entre literatura, plástica y teatro lo convierten en una referencia obligada para entender la transición hacia formas modernas de producción cultural en el país.
La conmemoración del centenario ofrece la oportunidad para revisar su archivo, apoyar nuevas ediciones y evaluar cómo las prácticas de mecenazgo, traducción y experimentación siguen moldeando la escena contemporánea.

