Frida Denisse Gómez Puga, quien asumió como consejera electoral del Instituto Nacional Electoral el 21 de abril de 2026, negó que su designación responda a una captura política y afirmó que su nombramiento se sustentó en evaluaciones y trayectoria profesional.
Gómez Puga rechazó las críticas sobre una supuesta cercanía con el partido en el poder y sostuvo que esos señalamientos solo aumentan la exigencia de autonomía y la responsabilidad de quienes ocupan una silla en el Consejo General.
La consejera indicó que recibió la toma de protesta con apertura por parte de sus compañeros y que su prioridad será actuar con rigor y claridad en las tareas del instituto. En su registro oficial figura su designación por la Cámara de Diputados el 21 de abril de 2026.
Contexto y reacciones
La designación de nuevos consejeros al INE motivó un debate público sobre la independencia del órgano electoral. Organismos civiles y partidos políticos han expresado preocupación por el proceso de selección; por su parte, la propia Frida Gómez defendió la legalidad y la transparencia de su nombramiento.
Diversos medios y comunicados institucionales publicaron la intervención y pronunciamientos de la consejera tras su toma de protesta, en los que subrayó la obligación de las instituciones electorales de fortalecer la confianza ciudadana mediante el trabajo técnico y la rendición de cuentas.
Qué sigue para el INE
La discusión sobre la autonomía del INE continuará en el espacio público y en el Congreso, mientras los nuevos integrantes del Consejo General comienzan a desempeñar sus funciones. Gómez Puga señaló que demostrará su capacidad técnica y honorabilidad en el desempeño del cargo.
La situación será observada por actores políticos y organizaciones de la sociedad civil, que seguirán demandando claridad y mecanismos que garanticen la independencia del instituto en los procesos electorales próximos.

