Los mercados energéticos experimentaron un fuerte repunte el 30 de abril de 2026: el precio del barril Brent llegó a tocar hasta 125 dólares por barril en la apertura de operaciones asiáticas ante el temor de que las conversaciones entre Estados Unidos e Irán fracasen y la navegación por el estrecho de Ormuz permanezca afectada.
La presión alcista se explica por la posibilidad de que un cierre prolongado del paso por el estrecho reduzca de manera significativa la oferta mundial de crudo y por reportes sobre nuevas opciones militares consideradas por la Casa Blanca, lo que avivó la aversión al riesgo entre los operadores.
El crudo West Texas Intermediate (WTI) también mostró ganancias y los precios del crudo mexicano se apreciaron —en los registros iniciales del día la mezcla mexicana cerró sobre los 107 dólares por barril—, reflejando el impacto global de la tensión geopolítica en los mercados energéticos.
Los analistas advierten que, si los precios se mantienen por encima de los 125 dólares por barril, podrían generarse efectos sobre la inflación, el consumo y la volatilidad en los mercados financieros a nivel mundial.
La evolución de los precios dependerá de la duración del conflicto, la normalización del tránsito en el estrecho de Ormuz y de las decisiones que tomen los principales productores y consumidores de petróleo en las próximas semanas.


