Alrededor de 500 pobladores de 12 comunidades nahuas de Chilapa, Guerrero, exigieron al gobierno federal desmantelar a la organización criminal Los Ardillos, investigar a la alcaldesa Mercedes Carballo Chino por sus presuntos vínculos con ese grupo y liberar al dirigente indígena Jesús Plácido Galindo, quien se encuentra recluido en el penal del Altiplano.
Los integrantes de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF) y del Consejo Indígena Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (Cipog-EZ) se reunieron en Alcozacán para denunciar que los ataques contra sus comunidades continúan y que cientos de personas no han podido regresar a sus hogares.
Ataques provocaron desplazamiento de familias
De acuerdo con los pobladores, entre el 6 y el 11 de mayo Los Ardillos atacaron las comunidades nahuas de Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán. Las denuncias señalan que hombres armados cercaron los pueblos, incendiaron viviendas, cortaron los servicios de energía eléctrica y telefonía, dispararon desde los cerros y utilizaron drones para lanzar explosivos.
Ante la violencia, niñas, niños, mujeres y adultos mayores huyeron hacia Alcozacán. El saldo reportado por los habitantes incluye 800 personas desplazadas y 12 asesinatos relacionados con esa ofensiva.
Reportes independientes también han documentado el desplazamiento de familias de Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán, así como la permanencia de comunidades enteras fuera de sus hogares debido a la inseguridad en la Montaña Baja de Guerrero.
Piden investigar a la alcaldesa de Chilapa
Durante la reunión, los pobladores solicitaron que se investigue a la presidenta municipal de Chilapa, Mercedes Carballo Chino, a quien Jesús Plácido Galindo señaló por presuntamente proteger a Los Ardillos. La acusación se relaciona con un supuesto parentesco de la alcaldesa con Celso Ortega Jiménez, identificado por los habitantes como uno de los dirigentes del grupo criminal.
Hasta el momento del pronunciamiento, las autoridades no habían informado si existía una investigación contra la alcaldesa ni si estaba en marcha un operativo para detener a los líderes de Los Ardillos.
Detención de Jesús Plácido Galindo
Jesús Plácido Galindo, dirigente del Cipog-EZ, fue detenido el 17 de julio de 2026 en un retén instalado en Guerrero. Posteriormente fue trasladado al penal del Altiplano, donde enfrenta acusaciones por homicidio agravado y presuntos vínculos con grupos criminales identificados como Los Rojos, el Cártel de la Sierra o Los Tlacos.
Organizaciones indígenas y civiles han cuestionado la detención y sostienen que las acusaciones podrían utilizarse para criminalizar la defensa comunitaria. La defensa legal del dirigente también ha denunciado que el proceso responde a sus señalamientos contra la violencia y la presunta relación entre grupos delictivos y actores políticos.
Los integrantes de la CRAC-PF y del Cipog-EZ afirmaron que durante la última década han resistido los ataques de Los Ardillos y que, como consecuencia de esa confrontación, han sido asesinadas 87 personas, incluida una bebé de siete meses. Por ello, insistieron en que los gobiernos federal y estatal garanticen la seguridad de las comunidades y permitan el retorno de las familias desplazadas.

