El Centro Kennedy amaneció vallado este jueves 17 de septiembre de 2026 en Washington, un día después de que fuera clausurado por orden del presidente Donald Trump. El cierre se produjo tras una nueva decisión judicial que bloqueó el intento de colocar el nombre del mandatario en la fachada del recinto cultural.
La controversia aumentó luego de que se difundieran fotografías en las que Trump observa, desde el Air Force One, un cartel con la leyenda “Demolición del Kennedy Center”. Las imágenes alimentaron las especulaciones sobre el futuro del complejo, aunque no confirman por sí mismas que exista una orden definitiva para demolerlo.
La junta directiva aprobó el cierre inmediato con el argumento de que el edificio requiere reparaciones y presenta problemas de seguridad. Trump ha sostenido que las obras no podrán realizarse si los tribunales impiden modificar el nombre oficial de la institución.
El juez federal Christopher Cooper bloqueó el martes un nuevo intento de rebautizar el Centro Kennedy. En resoluciones previas, determinó que un cambio permanente de nombre o la instalación de elementos conmemorativos en el recinto requiere la aprobación del Congreso de Estados Unidos.
La disputa comenzó después de que la junta directiva, renovada bajo la influencia de Trump, incorporara referencias al presidente en la fachada. El nombre fue retirado posteriormente en cumplimiento de una orden judicial, pero la institución mantuvo el conflicto abierto mediante nuevos recursos y propuestas.
La congresista demócrata Joyce Beatty solicitó medidas legales de emergencia para evitar el deterioro o abandono del inmueble. El juez Cooper pidió una respuesta urgente del Centro Kennedy y prevé celebrar una audiencia para revisar el caso.
El recinto, inaugurado en 1971 en honor al expresidente John F. Kennedy, alberga actividades de ópera, música, teatro, ballet y danza contemporánea. Por ahora, el cierre y el vallado mantienen en suspenso tanto su programación como el desenlace de la disputa sobre su nombre y su futuro.

